Hoy he mirado por la
ventana y he visto lo de siempre. El continuo y rutinario infierno
del día. Una y otra vez, miro. Y vuelvo a observar lo de siempre.
Siempre lo mismo. Siempre ahí. Siempre conmigo. Y yo con él. Y
siempre ambos.
Hoy he mirado por la
ventana y he visto lo de siempre. La risa incrédula de los que no lo
entienden. La comprensiva tristeza de quienes lo han visto. Y me
observo, me observo triste. Y rio, rio porque lo sé. Y lloro, lloro
por quienes lo desconocen.
Hoy he mirado por la
ventana y he visto lo de siempre. Me he visto a mi. A lo lejos, entre
todos. Y me observo, me observo y ya no estoy. Y mi sombra se aleja.
Y mis voz no se oye. Y sin estar, estoy.
Hoy he mirado por la
ventana y he escrito lo de siempre. He escrito para mi, a solas. He
escrito sobre vosotros, sin sentiros. He escrito sobre mi, ante
vosotros. Y vosotros me habéis descrito a mi sin conocerme.
Hoy
he mirado por la ventana y he visto lo de siempre. Y como siempre,
callo. Y como siempre, suspiro. Y como siempre, escribo. Y muero,
como nunca.
Martín G.D Castillo
No hay comentarios:
Publicar un comentario